El Concejo Deliberante de Córdoba fue escenario este viernes de una nueva jornada de tensión entre diferentes sectores del transporte urbano. Agrupaciones de taxistas y remiseros se concentraron en las afueras del edificio municipal para exigir una regulación más estricta de las aplicaciones de transporte que operan en la ciudad, particularmente Uber y otras plataformas digitales. La manifestación se desarrolló en un clima de alta expectativa, ya que también se hicieron presentes delegados de conductores que trabajan para Uber, quienes llegaron al lugar en el marco de lo que definieron como un "operativo" para defender su derecho a trabajar. Esta situación generó momentos de tensión entre ambos sectores, que mantienen posiciones antagónicas respecto al funcionamiento de las aplicaciones en el mercado local. Los taxistas y remiseros tradicionales insisten en que las plataformas digitales operan de manera irregular en la ciudad, sin cumplir con las mismas exigencias que ellos deben afrontar para brindar el servicio de transporte público. Reclaman controles más severos, el pago de tasas municipales equivalentes y el cumplimiento de requisitos técnicos y de seguridad similares a los que rigen para el transporte convencional. Por su parte, los conductores de aplicaciones defienden su modalidad de trabajo y argumentan que brindan un servicio complementario que beneficia tanto a los usuarios como a quienes encuentran en esta actividad una fuente de ingresos legítima. Sostienen que la regulación no debe implicar la prohibición de su actividad, sino la búsqueda de un marco normativo que permita la convivencia de ambos sistemas. El conflicto por la regulación de las aplicaciones de transporte en Córdoba se mantiene sin resolución definitiva, mientras el Concejo Deliberante evalúa diferentes propuestas normativas que buscan ordenar la actividad. La tensión de este viernes refleja la complejidad de un debate que involucra aspectos económicos, laborales y de política pública urbana, y que requiere de consensos amplios para encontrar una solución satisfactoria para todos los sectores involucrados.